Un espacio para resolver tus dudas

Preguntar también es cuidar.

Si algo te preocupa de tu hija o hijo, es normal tener preguntas antes de buscar apoyo. Aquí encontrarás respuestas sencillas para que puedas dar el siguiente paso con más tranquilidad.

Para madres, padres y cuidadores · Quito y atención en línea

Empecemos por lo que suele inquietar

No hace falta tener todo claro para pedir orientación. Puedes contar lo que está pasando y conversar sobre las opciones.

¿Cómo sé si mi hija o hijo necesita apoyo psicológico?

Puede ser útil consultar si notas cambios que se mantienen en el tiempo, afectan su bienestar o dificultan la vida en casa, en la escuela o con otras personas. No tienes que esperar a que la situación sea grave para pedir orientación.

¿Tengo que saber qué le pasa antes de pedir una cita?

No. Basta con explicar qué te preocupa y qué has observado. La primera conversación ayuda a comprender mejor la situación y pensar qué tipo de apoyo podría ser adecuado.

¿Ir al psicólogo significa que algo está mal con mi hijo?

No. Buscar apoyo no es una etiqueta ni un motivo de vergüenza. Es una forma de entender lo que está viviendo y acompañarlo con herramientas pensadas para sus necesidades.

¿Qué ocurre en la primera cita?

Se conversa sobre el motivo de consulta, la historia y las necesidades de la familia. También pueden acordarse los siguientes pasos. No es necesario llegar con respuestas preparadas.

¿Mi hija o hijo debe asistir desde el primer encuentro?

Depende de la edad y del motivo de consulta. En algunos casos se conversa primero con las personas cuidadoras; en otros, se incluye al niño, niña o adolescente desde el inicio. Se coordina con la familia.

¿Las madres, padres o cuidadores participan en el proceso?

La participación familiar puede ser importante para comprender el contexto y sostener los cambios cotidianos. La forma de involucrarse se acuerda según la edad, los objetivos y las necesidades de cada caso.

¿Cuál es la diferencia entre evaluación y terapia?

La evaluación ayuda a conocer con más detalle las fortalezas y necesidades de la persona. La terapia es un espacio de acompañamiento para trabajar objetivos acordados. A veces se recomienda una evaluación primero; otras veces, otro camino. Se conversa después de conocer el caso.

¿Cuánto dura un proceso?

No hay una duración igual para todas las personas. Depende de lo que se necesite trabajar, los objetivos y cómo evolucione el proceso. El plan se puede conversar y revisar en el camino.

¿La atención puede ser en línea?

Hay atención presencial en Quito y en línea. La modalidad se conversa considerando la edad, el motivo de consulta y las condiciones de la familia.

¿Qué pasa si mi hija o hijo no quiere hablar?

No es necesario forzar una conversación ni exigir que cuente todo de inmediato. El acercamiento se adapta a su edad y ritmo, y también se puede orientar a la familia sobre cómo acompañar el proceso.

¿La información que comparto es confidencial?

La privacidad y el cuidado de la información son parte del proceso. Sus alcances y límites se explican al comenzar, considerando la edad de la persona y las responsabilidades de protección que correspondan.

¿Cómo puedo consultar disponibilidad y costos?

Escríbeme para conocer la disponibilidad, las modalidades y los valores vigentes. Así podremos revisar también qué opción puede ajustarse mejor a lo que necesita tu familia.

Un paso a la vez

Cada familia encuentra su propio ritmo.

Leer estas respuestas puede ayudarte a ordenar tus dudas. No necesitas tomar una decisión hoy.

Esta información es general y no sustituye una evaluación ni atención psicológica. Si existe un riesgo inmediato para alguien, llama al 9-1-1 en Ecuador.